
Siento que el chocolate lucha por salir en mi garganta. Y mientras lo trago pesé a su voluntad lloro torrencialmente. Mis ojos desesperados, mientras mastico, observan los pedazos de pastel que aún quedan por devorar. Golpeo el suelo con mis píes nerviosamente. No se que es lo que me pasa.
Me dijo que no me quería. Ahora me vengo con frutillas. Me odio por quererlo tanto. Que rica esta la crema. Quizás si yo fuera más lindo no tendría estos problemas. Que difícil es untar la manteca cuando recién la saco de la heladera. Yo quería casarme después de todo. No me vendría nada mal una tarta de ricota…
Toda la noche con dolor de estomago. Revisé el contestador y no me ha llamado. Un huevo frito en la mañana no me hace nada, en Estados Unidos lo comen así. Voy a revisar los mails, se que le gusta escribir y en una de esas… ¿habrá quedado algo de esa tarta? Me estoy mirando en el espejo y realmente no veo nada que le pueda haber disgustado físicamente de mí. ¿Dónde estarán las galletas? Se que las deje por acá…
Hace meses que no salgo con nadie. Voy a preparar los brownies que hicieron ayer en utilísima. Si supiera las exquisiteces que preparo ahora seguramente volvería conmigo.
Este yogurt Light no tiene sabor, mejor me como unas facturas con un café con leche. ¿Cómo le ira en el trabajo? ¿Habrá solucionado los problemas con el homofóbico del jefe? Estos pantalones me están apretando. Son los últimos que me quedan. Mañana voy de compras.
El talle cuarenta y cuatro no me entra. Cuarenta y seis tampoco. El cincuenta me queda perfecto. ¿Si me lo encuentro en la calle le gustare ahora que relleno, por fin, un pantalón completo? Que rica hamburguesa. De postre me pido un helado, el más grande. Me voy a bañar, ha sido un día agotador. Que irónico que la plata que gano trabajando me de trabajo para gastarla. Quedó pollo de anoche y me traje las papás fritas que no me comí.
Estos pantalones me los compre el año pasado y ya no me entran. Tengo que comprar tintura para mi pelo. Ayer me salio una cana. ¿El estará envejeciendo tan rápido como yo? Últimamente estas bolas de fraile son mi perdición. Mañana voy a esa tienda con ropa de ansíanos. De paso conozco la cafetería que hay al lado, siempre me quedo con ganas de los pasteles que tienen en la vitrina.
Hay un señor con su esposa y un hombre joven que al parecer es su hijo. Entre los tres se divierten y hacen comentarios mientras el hombre entra y sale del cambiador con distintos abrigos. ¿Faltara mucho para morirme? Espero que él ya esté muerto así nos encontramos en una nube. Me compre un pantalón gris, muy sobrio, elegante pero no demasiado, bien de señor grande. Veo las tortas girando en la pastelería que esta cruzando la calle. Me estoy acercando. Deseo comer de ellas. Lo deseo demasiado. Oigo una bocina, es él manejando. Lo miro tiernamente y muero atropellado.



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